sábado, 18 de marzo de 2017

"María José Aller". (IV/3+/M4). Peña Telera. Marzo 2017


Tras dos findes de mala meteo se presenta uno radiante, las condiciones en Telera, las piadas, las dan como buenas, no hay duda, salimos de trabajar el viernes y Paco y yo nos vamos para allá.
A las 4 y media del sábado, a pesar de haber estado casi media hora retenidos en un control policial, nos ponemos en camino hacia el paredón de la Sierra de Patacua. Frontales por doquier, a ver cómo se reparte el pastel, nosotros enfilamos hacia el María José Aller, pero estamos abiertos a otras posibilidades.
Ya con luz vemos una cordada que ha entrado antes que nosotros, asumimos el riesgo y vamos al lío.

Vamos entrando al corredor.

Largo cono de entrada a 45° que nos lleva al primer obstáculo serio, una cascada de 6 metros a 80°. Sacamos cuerda, montamos reunión con dos friends, y con todo colgado del arnés, me voy a por ella.
Hielo algo estalladizo pero bueno para progresar, al menos en la parte central, la más tiesa, pero la que me da más confianza, un par de tornillos que entran con solvencia y para arriba con un buen calentón, después rampa a 60° hasta que monto reunión a la izquierda sobre 2 clavos que veo bien puestos en una especie de cuevita. He tenido suerte pues es llegar y empezar un bombardeo de piedras que tira la cordada de arriba y que provoca pequeñas coladas de nieve y hielo.

Cascada.

Progresando.

Últimos pasos antes de salir.

Sale Paco con peor suerte, recibe la ducha en plena cascada y no puede disfrutar de ella como hubiera querido. Es lo que tiene no haber entrado los primeros.
Le doy, de nuevo de primero, al segundo largo: resalte mixto a la derecha de un bloque empotrado, unos 70°, se deja hacer bien pero no veo nada para proteger salvo una viejísima argolla en su mitad; poco hielo para tornillos y ni una fisura, despliego 45 metros de cuerda con ese único seguro y monto reunión a la derecha con dos friends. Recupero a Paco que ya viene con mejor cara y guardamos la cuerda.

Único seguro del largo.

Hacemos una buena tirada sin ella por un corredor a unos 50° con muy buenas condiciones de nieve y enorme ambiente, hasta llegar a la cueva que precede al muro final, éste se presenta sorprendentemente seco, va a haber que lucharlo. Montamos una super reunión con un clavo universal que dejamos ahí puesto para la posteridad, 2 friends y un tricam. Paco se arma con todo para darle. Con los piolos y guantes en el arnés, sale por una repisa a la derecha chapando un primer clavo, tras el flanqueo, enfila hacia arriba con manos y mínimas manchas de hielo para pies, algún clavo facilita el aseguramiento, y un fisurero y otro tricam lo completan, con delicadeza y posicionamiento perfecto, Paco solventa la roca y sale al hielo final que permite traccionar con los piolets para el último arreón. Monta reu a la izquierda con friends. Sigo sus pasos constatando la dificultad y belleza del largo, supero la reunión y gano la arista tras rebasar una pequeña cornisa. Sol.

Terreno delicado.

Asegurando.

Salida del largo.

Zona seca para manos.

Comentaríamos después, en la agradable charleta de bajada, esta característica tan definidora de las grandes nortes invernales: lucha en la sombra para obtener la recompensa del sol final.
Llega mi compa y recogemos material bañados por ese sol.

Saliendo al sol.

Toca buscar la Y griega para bajar. Dos cómodos rápeles y una plácido y largo descenso con vistas hasta quitarnos los crampones a pie de canal. Un poco más y a las cuatro estamos en el coche. Gran jornada y preciosa vía. Ahora toca reponer fuerzas comiendo y durmiendo que mañana hay más tela en Telera, nos espera el Elena, otro grande de esta preciosa montaña.

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