domingo, 28 de marzo de 2021

Apertura. "El Hilo de Cristal". (IV/3+). Canchal de Ballesteros. Marzo 2021.


Estas últimas semanas Raúl Lora ha estado en uno de esos circos gredenses que, pese a su espectacularidad, pasan casi desapercibidos. El Circo de La Laguna del Barco es una extensa y sorprendentemente llana cubeta glaciar rodeada de preciosas paredes. La Covacha la cierra por su izquierda, La Azagalla y El Canchal de Ballesteros por el centro, y el Castilfrío por su derecha. Yaco y yo nos dirigimos hacia la prominencia rocosa del Canchal de Ballesteros, Raúl nos ha regalado un par de fotos prometedoras y, entre las dos cimas de esa prominencia, se adivina una línea helada escondida del sol y de casi todas las miradas.

Tras cuatro horas de aproximación por la garganta de Galingómez cargados con nuestras pesadas mochilas, estamos a pie de vía, hielo, mucho hielo, y azul como pocas veces se ve en Gredos, solos en la inmensidad preparamos el material e iniciamos nuestra aventura avanzando por un corredor que gana inclinación progresivamente.

Al fondo, nuestro objetivo.

Más cerca.


L1: 40 m. 3+

Montamos reunión con dos tótems donde el corredor alcanza los 65°, unos metros por él a 70° protegiendo en roca para entrar a una cascada de hielo grueso y amable. De unos 10 metros, mantiene los 75° con los dos metros centrales a 85°. Desemboca en una gulot a 70° por la que se progresa hasta la reunión. Desde la cascada protección con tornillos. Reunión con dos tornillos y dos tótems.

Entrada a la cascada.

Inicio L1.

Cascada.

R1.

En la R1.

Saliendo de la cascada.

Reu a tope.

L2: 40 m. 3

Continúa la gulot ganando inclinación hasta salir, en unos metros a 80°, a una campa a 55° por la que avanzar hasta hacer reunión en una roca emergente.
Protección con tornillos y un tótem, reunión con tótems.

Inicio L2.

L2.

L2.

Salida de la gulot.

Ya desencordados, continuamos otros 50 metros por la campa a 50° hasta llegar a la línea cimera, allí organizamos el material e iniciamos un larguísimo descenso siguiendo el cordal hasta enlazar con nuestro itinerario de la aproximación.

Arriba.

El valle se muestra primaveral y el calor castiga nuestros pies encerrados en las botas rígidas, hemos acumulado 25 kilómetros y 1500 metros de desnivel y ha merecido la pena. Una vía corta pero de enorme belleza, y con el añadido de habernos permitido disfrutar del mejor hielo de lo que llevamos de temporada.

sábado, 27 de marzo de 2021

Apertura. "Aitana". (IV/3+, M5+). El Gutre. Marzo 2021.

 


Los Gutres, paredones verticales que caen a plomo sobre Cinco Lagunas mirando casi siempre al norte, de esos que te hacen sentir muy pequeño cuando estás en su base. Y estar en su base lleva implícito tener alguna de las cinco lagunas heladas varios centenares de metros más abajo, observándote tras amenazantes pendientes.

Raúl ve la línea, yo solo la intuyo. Él, cazador de hielo por naturaleza, sabe que éste se esconde en sutiles líneas donde, desde abajo, solo se ve roca. Y así va a ser. 150 metros bajo la vertical de la cima del Gutre mayor iniciamos la batalla.

L1: 60 m. 3+R/M5+

Tras unos metros en mixto se alcanza una mantenida gulot. Antes de que finalice, se busca una delgadísima vira ascendente, con tendencia a la derecha y con hielo para los pies pero, salvo alguna placa aislada, sin él para las manos. Se avanza con difícil protección hasta alcanzar otra estrecha gulot que gana metros de manera audaz y elegante. Protección y reunión en roca.

L1 inicio

L1

L1

L1 final

L1 final

L2: 40 m. 3+/M5

Desde la reunión se sale a una fisura cubierta de hielo que surca en diagonal la pared, una vez apurada, con un paso lateral atlético, se alcanza una nueva gulot por la que progresar hasta hacer reunión. Protección y reunión en roca.

L3: 50 m. 3/M3

Continúa la gulot, al principio ensanchándose y luego estrechándose hasta cerrarse en los bloques cimeros a los que encaramarse en unos pasos de mixto. Protección en roca, reunión en los bloques cimeros.

Quizás la última línea que quedaba por dibujar en esta pared, de trazo audaz y certero y, hoy, con el hielo justo y necesario para traccionar sutilmente de piolets.

La vuelta al valle, ya inmerso en la primavera, nos sirve para repasar la historia del alpinismo gredense, épocas, nombres, estilos, y siempre el denominador común de una sierra que esconde paredes inimaginables para muchos y en las que sólo unos pocos audaces han sido capaces de aventurarse.

La línea con mucha nieve






domingo, 21 de marzo de 2021

"Norte Clásica Almanzor". (IV/3+). Marzo 2021

 


La Norte Clásica del Almanzor admite mil versiones. La había hecho con la cascada en su punto de formación máximo, amable, larga y tumbada, también en su estado seco, "cascada sin cascada" convertida en una chimenea en roca, y esta vez, me ha sorprendido en su presentación más dura, hielo delicado, vertical e incluso con un ligero extraplomo en su final. Es la grandeza de la escalada invernal, la vía siempre es distinta.
A las 4 y media salimos de La Plataforma a 10 grados bajo cero pero muy agradecidos porque, en contra de todas las previsiones, apenas hace viento. Nadie en el circo, cruzamos la laguna por encima y, como hemos tomado por costumbre, nos ponemos crampones en el cuartito abierto del refu. A las 8 y media empezamos a escalar tras hacer reunión bañados por el frío sol de esta norte que en realidad es noreste. El mundo helado a nuestros pies.


L1. 55 m/3
Rampa de nieve a 65° con un resalte de hielo, giro a la derecha para encarar la gulot de hielo a 70° que desemboca en la cascada. Reunión en su mitad con tótems, protección con tótems y un tornillo.

L1

L1 final

L1 llegando a la R1


L2. 50 m/3+
Continúa la gulot a 70° hasta la cascada, ésta se presenta con 9 metros a 80° más los 2 finales que son verticales, incluso con un pequeño extraplomo, el hielo es estalladizo. Protección con tótems y un tornillo, nuevo tornillo a la salida y avance por la rampa a 60° hasta hacer reunión en una roca emergente.

L2 inicio

L2

Cascada L2

Cascada L2

Superada. 

Salida de la cascada desde R2

L3. 55 m/65°
Gulot de nieve dura con un pequeño resalte en hielo, protección y reunión con tótems.

L3

Llegando a la R3


L4. 25 m/65°
Continúa la gulot hasta la horcada de la antecima donde hacer reunión en la argolla instalada. No protegemos.

L4


Ahora sí, las rachas de viento son algo molestas, así que, sin perder el tiempo, rapelamos hacia las Canales Oscuras, recogemos cuerda y hacemos el flanqueo hasta la Portilla del Crampón, destrepamos unos metros por la canal y pronto pasamos a bajar de frente y a toda pastilla. En el primer rellano organizamos el material y seguimos descendiendo con rapidez hasta el refugio.

Una cierta normalidad ha regresado a esta zona después del que, para ella, ha sido el invierno más solitario de las últimas décadas, hay turistas que huelen a colonia, unas chicas jóvenes en zapatillas nos preguntan si pueden continuar hasta al Almanzor, que "algún camino fácil tendrá" nos comentan...."así, ¿sin crampones ni piolet?" preguntamos estupefactos, "claro, no parece muy complicado"....en fin, Yaco duda de si se trata de una cámara oculta, aún así logramos convencerlas de que no es buena idea, eso sí, una de ellas llevaba mascarilla, imaginamos que en previsión de un más que probable rescate por parte de los equipos de emergencia. Y así, cruce incluido en Barrerones con un autobús de adolescentes franceses que parecen ir de viaje de estudios, llegamos a un, hoy sí, repleto parking de La Plataforma. Nueve horas escasas de coche a coche, buen ritmo y gran día.

Zoom en la cascada

Enlaces a descripciones de esta vía otras temporadas:

domingo, 14 de marzo de 2021

"Norte Clásica de la Talamanca". (IV/3, M3). Marzo 2021.



Volvemos a la Sierra de Béjar dos años después. Las luces de los pueblecitos de la llanura salmantina vigilan nuestra aproximación en una noche ventosa y oscura. Amanece cuando estamos ya en la cuerda del Calvitero.

Nuestro objetivo es la Cumbre de la Talamanca, una esbelta cima que se desgaja del cordal jalonada por verticales paredes tanto en su cara sur como en la norte. Y a esta última nos dirigimos.

Ahí está nuestro objetivo


Observamos las posibilidades desde varios ángulos sin ver una línea clara, entramos por un corredor que se acerca a la pared  y hacemos reunión cuando la pendiente se acentúa buscando una diagonal hacia la derecha por placas finas de hielo que parece llegar hasta arriba.

L1: 50 m/3

Corredor a 70° que gana metros permitiendo proteger en su pared izquierda. Reunión con totem y un tornillo de hielo.

L1

L2: 50 m/3

Siguen los 70° por planchas de hielo a veces algo delicadas, se sigue protegiendo en roca por su izquierda. A los 30 metros aparece, saliendo por la izquierda, una gulot ancha invisible desde abajo, se ganan metros por ella protegiendo y haciendo reunión en roca también a su izquierda.

L2

L2

L2

L3: 20 m/3

Se gana la arista por los metros finales de la gulot, ahora a 75°. Protección en roca y reunión en la arista. 

L3

L3

L4: 40 m/M3

A la derecha del filo la arista presenta una gulot en terreno mixto que acaba en un resalte vertical corto con muy buenos gancheos para piolet. Luego se sigue por el filo con un paso fácil, pero muy aéreo, hasta hacer reunión en la cima. Protección y reunión en roca.

En la arista

Entrada L4

Cumbre

Contentos y al sol organizamos el material, la vía es lógica, muy alpina y con un grado amable que permite disfrutar. No tenemos información sobre ella, pero pronto sabremos que, hace dos temporadas, Raúl Lora y Pablo Nieto ya la escalaron. Tampoco ellos tienen constancia de escaladas anteriores, pero su estética, dificultad moderada y facilidad de formación, hacen pensar que pudiera haberlas habido. Les comento que deberían darle un nombre, acción condicionada a que alguien reivindique su apertura. Y "Norte Clásica de la Talamanca" parece el adecuado.

Salida del L3 desde el cordal

La vía desde el cordal

La vuelta al coche, como siempre y a pesar del cansancio, permite arreglar el mundo, incluso con lo estropeado que se muestra actualmente.

sábado, 6 de marzo de 2021

"Diez Riol". (V/4). Curavacas. Marzo 2021



La cara norte del Curavacas nunca regala nada, solamente llegar a ella es una actividad de alpinismo en sí misma, mientras superamos la parte final del Corredor Oblicuo, recordamos Carlos y yo que la última vez que escalamos juntos, la Quintana del Taillón, su hijo Iker acababa de nacer, ahora ya se sube por las presas del rocódromo que papá se ha montado en casa. Pasamos por el Pico Medio y flanqueamos por la sur hasta el Portillo.

Carlos en El Portillo

Buscamos sin éxito la instalación para rapelar el corredor del mismo nombre, las flores de nieve ocultan la roca y nos es imposible encontrarla. No queda otra que destrepar, con resalte de 2 metros en hielo incluido. La cara norte impone, está bastante cargada de nieve poco cohesionada y su perenne tono azulado preside la soledad absoluta que nos acompaña. Vemos la vía, está muy muy justita, nada que ver con el año pasado, y surgen dudas. Pero bueno, estamos aquí, tras la larguísima aproximación, y lo vamos a intentar. Reunión en la pared derecha con un tótem y a por ello.

L1: 30 m/4
Muy poco hielo y de pobre espesor en una cascada que se ha reducido a una mínima gulot. Se protege precariamente en roca hasta hacer reunión con un tótem y un puente de roca en una cueva a la izquierda.

L1. Inicio

L1 desde arriba

L2: 30 m/4
Más hielo y más vertical, pero muy delicado y en el que hay que buscar mucho para emplazar un único tornillo. Alejes importantes (solo un tótem más) hasta llegar a una nueva cueva en la que hacer reunión con dos tótems en su techo.

L2 desde abajo

L3: 30 m/4
Comienza con un fino paño de hielo casi vertical que se protege con un tótem en su inicio, nada más hasta meter un tornillo en una angosta chimenea por la que progresar. Flanqueo delicado a la izquierda hasta llegar a un nevero donde hacer reunión en el muro que lo cierra.

L4: 30 m/65°
Salida a la meseta inclinada por terreno fácil. Protección y reunión con tornillos que, ahora sí, por fin, permiten buenos emplazamientos. 

Recogemos cuerdas y vamos hasta la salida de la Canal Sur donde organizamos el material. Después, alcanzamos la cumbre por la salida habitual hacia ella.

En la cima

Cansados y contentos nos hacemos la foto de cima, se ha metido la nube y, como siempre aquí, el ambiente es increíble. Nos queda bajar a toda pastilla por el Callejo Grande hablando de monte, de amigos comunes, de la vida y del amor. Gran jornada y gran actividad. Está montaña nunca defrauda.