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sábado, 11 de marzo de 2023

"Lora-Callejo-Alvarez". (IV, 4, M). La Galana. Marzo 2023.

 

El 16 de marzo de 2016 tuve la oportunidad de abrir mi primera vía en Gredos, la "Lora-Callejo-Alvarez" junto con Raúl Lora y Manuel Álvarez. Para mi fue un sueño, no acababa de creer que quedaran cosas tan evidentes y lógicas por descubrir en una de las montañas más emblemáticas del Sistema Central. Hoy, casi exactamente 7 años después, como si de una celebración se tratara, vuelvo al mismo escenario con Yaco.

La primavera parece haberse querido adelantar en La Sierra, un frente de lluvia, por debajo de los 2300 metros de altitud, se ha llevado toda la nieve al Tormes. Por encima ha hecho daño, pero se han salvado los muebles y hoy, aunque el día no es frío, ha habido rehielo y la nieve está dura, tras el ritual nocturno habitual, una vez más, nos recibe un espectacular amanecer bajo el Ameal de Pablo. 

Amanecer.

Como sabemos que a partir de ahí vamos a estar muy expuestos al viento, nos equipamos y abrigamos y nos dirigimos a la puerta de Cinco Lagunas: el colladito que separa Gutres de Galana.

Desde él, observamos como la pared noroeste está muy seca, algunas vías, como Blanco Satén, abierta hace tan solo dos semanas, ni siquiera se intuyen, sin embargo, en el sector central, Ataraxia Vertical y la Lora-Callejo-Alvarez, parecen tener una sutil continuidad blanca. Destrepamos y después nos dirigimos al pie de la Lora-Callejo-Alvarez por pendientes heladas de 60°, ya estamos acostumbrados a este juego, pero no deja de ser impresionante con la nieve dura como el mármol y sobre un tobogán de 300 metros que baja hasta la Laguna del Gutre . Tal vez hubiera sido más prudente hacer un largo adicional.

Aproximación.

Hacemos reunión con dos totems y voy al lío.

L1: 40 m, 3+(hoy 4, M)

Preciosa goulotte de hielo fino (85°) con continuidad salvo un pequeño desplome seco al inicio, protección difícil con tótems hasta salir a terreno más amable (70°) en el que la goulotte se ensancha. Reunión con tótems y lazando un bloque.

Comienzo L1.

L1.

Final L1.

Final L1.

L2: 50 m, 3+, M

Continúa la goulotte y donde termina, en vez de montarse en la la arista como hace el trazado original, se progresa por unas placas de hielo fino en dirección a la cumbre. De este modo se reduce el tránsito sobre la arista a unos pocos metros y se da más continuidad a la vía en pared.

Inicio L2.

En el L2.

L2.

De nuevo en la cumbre de La Galana, contentos por la calidad de la escalada y por el trazo de esta nueva variante que es más directa que en la vía original gracias a un paño de hielo que, en el día de su apertura, estaba completamente seco. Sin entretenernos, hacemos un corto rápel y luego destrepamos hasta La Muesca. Lo demás es bajar por una nieve que empieza a sufrir y con una temperatura que huele a primavera. Mucho senderista en el camino al refugio y charla amena hasta La Plataforma. Otra más, una primera repetición con guinda de nueva variante que tiene pinta de ser el cierre de la temporada gredense.

Enlace a la apertura










domingo, 26 de febrero de 2023

Apertura. "Blanco Satén". (IV/4+, M5+). La Galana. Febrero 2023.

 





La pared noroeste de La Galana es mi escenario alpino preferido. Lo tiene todo, verticalidad, soledad, lejanía, compromiso...

Mi colección de fotografías invernales en las que es la protagonista es muy amplia y hace ya mucho tiempo pensé en una línea que nunca he visto formada del todo. Bajo la cumbre norte o Canchal de la Galana se desgaja, vertical y rectilínea, una sucesión de fisuras y diedros que, interrumpida por un nevero colgado, hace intuir un recorrido que sería el último que quedaría por trazar en la pared. El otro día, desde El Belesar, se veía una relativa continuidad blanca en él, pero sabemos que a la nieve le cuesta transformar en las noroestes y que, con los primeros golpes de calor, tiende a despegarse. Tal vez, la clave sea buscar un día excepcionalmente frío en el que esa nieve pegada esté tan dura que permita traccionar. Con esa idea en la cabeza, Yaco y yo, en la madrugada más gélida de lo que va de invierno, nos ponemos en marcha desde La Plataforma.

Pero esta intención tiene un precio.

Al llegar al Venteadero y asomarnos a Cinco Lagunas parecen abrirse las puertas del infierno: viento norte helador, nube metida y ventisca... Un infierno sí, pero un infierno maravillosamente blanco, entre la niebla, la pared se intuye abarrotada de hielo y con todas sus líneas dibujadas. Entre ellas, la objeto de nuestro deseo, parece, salvo una pequeña sección, continua en su trazo blanco.

Destrepamos por la canal que separa Los Gutres de La Galana, canal que, en esta ocasión, se presenta completamente helada, y nos dirigimos a la base de la pared, nos equipamos intentando resguardarnos del viento tras una roca, nos abrigamos más que nunca y escalamos sin cuerda por pendientes de 60° con algún resalte de 65°. Hielo puro en el que los errores no están permitidos y miradas hacia arriba tratando de encontrar una buena perspectiva.

Hacemos la reunión inicial con dos tótems y sacamos las cuerdas. Vamos a hacer largos cortitos pues la comunicación, de lo contrario, sería imposible, además es un día en el que cualquier fallo provocaría una situación muy comprometida en un entorno alejado, sin cobertura ninguna, y con una sensación térmica próxima a los -25°C.

L1: 40 m, 4+

Un sutil paño de hielo de difícil protección gana metros con elegancia, para encarar la vía hay que ir por su parte central (hielo fino) separándose del hielo grueso de su parte derecha o bien ir por la derecha y después hacer una expuesta travesía hacia la izquierda. Tras él, una chimenea helada vertical lleva a un pequeño nicho donde hacer una reunión colgada.

Protección precaria con un solo tornillo en todo el paño y después, ya en la chimenea, 2 tótems, reunión con 3 tótems.

L1.

L1.


L2: 25 m, 3+/M5+

Resalte ligeramente extraplomado en mixto duro (roca algo rota), superado, una pequeña goulotte da continuidad a la línea hasta una corta vira hacia la izquierda en la que hacer reunión bajo un nuevo resalte. Protección y reunión con totems.

Desde encima del resalte.

Llegando a la reunión.

L3: 40 m, 4/M4

Corto resalte en hielo a 90° de unos 3 metros, tras él, un nevero colgado accede a una línea de mixto y hielo a 75°-80° que, con ligera tendencia hacia la izquierda, se monta sobre un espolón poco definido. Reunión colgada frente a una pequeña cueva. Protección y reunión con tótems.

Resalte L3.

Nevero colgado.

Segunda parte L3.


L4: 25 m, 3+

Se supera el espolón en un paso aéreo y expuesto hacia la izquierda, después, una estética goulotte (70°), permite acceder al punto exacto del vértice de la cumbre norte o Canchal de la Galana.

Paso delicado L4.

Reunión vista tras superar el paso delicado.

Cima.

Muy contentos y helados de frío organizamos las cuerdas para iniciar el descenso. Tres rápeles por la cara este nos permiten llegar a terreno más amable. Aunque el sol ha hecho varios tímidos intentos por ganar la partida a las nubes, no lo ha logrado. Comentamos que nunca hemos escalado en unas condiciones tan duras, pero estamos convencidos de que ha merecido la pena, la vía, quizás la de formación más esquiva de la pared, es una de las más bonitas que alberga.

Tras rapelar y después destrepar unos cuantos metros, ya en la cabecera del Gargantón, sigue la nube metida, pero ahora apenas molesta el viento. Nos toca subir hasta el collado y afrontar la larguísima vuelta, hoy sí, muy cansados y algo tocados. Lo haremos saboreando la vía y pensando en dedicársela a Santi, el hijo de Yaco, el chaval, con ese nombre y con ese padre, tiene muchos puntos para aficionarse, cuando sea mayor, a este banal oficio sin beneficio que consiste en subirse y bajarse de las montañas heladas.

Días, una vez más, de blanco satén. Tal vez, hoy más que nunca.





domingo, 8 de abril de 2018

Apertura. "Ocho de Abril". (IV/3, M4+). Cabeza Nevada. Abril 2018


Seguimos buscando ventanas de buen tiempo entre los sucesivos frentes. Calculando con detalle, creemos que aproximaremos y volveremos nevando, pero podremos escalar en buenas condiciones y hoy vamos a acertar.

Llevamos varias opciones en la mochila, cuando crucemos la Portilla del Rey habrá que valorar y decidir.

Larga aproximación en nieve reciente y sin apenas visibilidad en muchos momentos, pero es abrir la vista a Cinco Lagunas y recibir una dosis de optimismo en vena. Por un lado, las nubes dejan por fin paso al sol y por otro, la nieve está dura. El Cabeza Nevada muestra un buen aspecto, no parece muy castigado por las altas temperaturas de los dos días anteriores y nada más asomarnos a su cara oeste, nos deja descubrir una línea de hielo que surca la roca. En sus pasajes más desnudos presenta pequeñas cascadas heladas que ni siquiera llegan a la base de las gulots que les anteceden, pero parecen factibles. Vamos a comprobarlo.

L1: 50 m/3 M4.
Comienza en una mínima cascada de un par de metros verticales que requiere buscar apoyos en roca para superarla. El hielo no es el mejor pero permite traccionar con seguridad. Continúa la gulot con cada vez peor hielo pero permitiendo una buena protección en roca hasta hacer reunión en un ensanchamiento de la línea.

Acabando el L1

L2. 60 m/3 M4.
Corredor a 60° con cortos resaltes a 70° que se va estrechando hasta acabar en una cascada de 3 metros cuya base de nuevo no llega a tocar el suelo. Hay que auparse a ella elevando el crampón izquierdo y haciendo oposición con el pie derecho en la roca. Se sigue del mismo modo otro paso hasta encaramarse definitivamente en ella. Buen hielo para los piolets y protección con friend a la derecha y un tornillo.
Después mixto sobre una placa con hielo muy precario hasta hacer reunión a la derecha con friend y fisurero.

Raúl superada la cascada

L3. 60 m/60°.
Corredor que enfila hacia la arista sin más dificultades que un pequeño resalte al final. Reunión con friends en la otra vertiente en un par de buenas fisuras.

Queda una larga vuelta por nieve bastante pesada. La ventana de buen tiempo va cerrándose y acaba nevando cuando llegamos a Prado Pozas. Hemos acertado hasta el punto de escalar con sol en las escasas cuatro horas en que este se ha dejado ver. Otro gran día descubriendo rincones lejanos de Gredos.