lunes, 11 de marzo de 2019

Apertura. "El Sexto Sentido" . (IV/4, M6+). Espolón Bajero del Gutre. Marzo 2019




Las neveras gredenses conservan condiciones óptimas para la escalada invernal cuando desde el valle nadie da un duro por ello. Invierno atípico y seco y Cinco Lagunas sigue mostrando delgadas líneas blancas que alguien visualiza en su mente como en "El sexto sentido".
Son las 9 de una soleada mañana y las manos se me quedan heladas en la sombría reunión. Aquí hace meses que no entra el sol. Raúl canta su canción preferida cuando se enfrenta a un largo duro. Puro Gredos. El resto, lo marcará el guión que esta pared tiene escrito desde siempre.
El sexto sentido en el Espolón Bajero del Gutre.

L1: 60 m. 4
Estrechísima y vertical gulot de hielo fino que surca la pared a lo largo de 50 metros. Muy mantenida en su pendiente a 80°. Protección y reunión en roca.


L1.

L2: 50 m. 3+/M
Travesía delicada a la derecha con algún pequeño destrepe hasta alcanzar una gulot ancha a 70° que gana metros en buen hielo hasta hacer reunión bajo un resalte que marca la continuidad de la vía bajo una impresionante fisura. Protección y reunión en roca.

L3: 60 m. 4/M6+
El largo comienza en una rampa de nieve a 70° interrumpida por un resalte en roca con buen hielo arriba. La rampa termina en una fisura vertical. Se asciende por ella aprovechando apoyos de crampón en pequeñas regletas de su exterior y gancheos de piolet o agarres de manos en su zona central. En su mitad hay un respiro con algo de hielo para los pies y acto seguido se encara un extraplomo muy delicado que te escupe hacia la derecha, esa tendencia sólo se puede compensar con un agarre muy forzado de la mano izquierda o haciendo palanca con un piolet encajado en la fisura, superado ese tramo, se llega de nuevo a terreno vertical que permite gancheos de piolet y encaje de pies en el centro, y en 4 metros se llega a una gulot muy estrecha a 85°, con buen hielo, que permite acceder a un nevero a 65° donde hacer reunión. Protección y reunión en roca. Desde el comienzo de la fisura hasta el nevero superior se salvan 25 metros con pendiente media de 90°( los 85° de la gulot final, y el respiro de medio metro en el centro quedan compensados por el extraplomo).


Desde el único respiro de la fisura.

Quedan unos aéreos metros por el elegante espolón hasta llegar al cordal. 


La línea.

Por fin, bañados por el sol, recogemos el material y nos vamos hacia el valle pensando en cómo la pared de una montaña puede escribir el guión de una película en la que, por unas horas, convertirnos en actores protagonistas.


martes, 5 de marzo de 2019

"Corredor Izquierdo Norte del Cornón". (IV/3+). Marzo 2019



Hace aproximadamente un año le prometí a Juan que si se compraba unas botas rígidas le llevaba a una escalada en hielo para que probara las sensaciones de ese paso de gigante que se experimenta al pasar de ser montañero a ser alpinista.
Dicho y hecho.
El Corredor Izquierdo de la Norte del Cornón me estaba tentando con fuerza desde hace un tiempo, dándome la impresión de que sólo le faltaba estar en una montaña mil metros más alta para ser una vía de renombre.
Juan es un hombre fácil de convencer para estas cosas, una llamada la tarde anterior, cuatro cuestiones básicas y todo arreglado, esta vez afilo material para dos, equiparé a Juan con una pareja de Nomic y unos crampones monopunta para ir los dos bien igualitos....
Con la primera luz del amanecer salimos del refugio Solvay en una mañana ventosa navegando sobre el mar de nubes que cubre la llanura palentina, la nieve dura nos facilita una rápida progresión hasta el cordal y nos asomamos al corredor de las estacas. Descuelgo a Juan y luego destrepo, le hago un segundo descuelgue para que no acumule estrés y tras un breve flanqueo subimos hasta la bonita cascada que marca el comienzo de la vía y que tiene una pinta buenísima. Hago la R0 con dos friends a su derecha, me cuelgo toda la ferretería y al lío.

Aspecto de la entrada.

L1: 50 m. 3
Cascada de unos 15 metros a 75° con hielo perfecto para proteger y progresar, acaba en un corredor de nieve a 60° por el que se asciende hasta hacer reunión a la izquierda en una chapa que refuerzo con dos friends. Uso 4 tornillos en la cascada y otro más en un afloramiento de hielo en el corredor.

Tras superar la primera cascada.

L2: 50 m. 3
Cascada de 8 metros a 75°, de nuevo con muy buen hielo, que protejo con 3 tornillos, tras ella, se sale a un corredor a 60° que se va ensanchando progresivamente. Protejo con un friend a su izquierda y otro tornillo antes del ensanchamiento. Hago reunión saliéndome a una pequeña cueva a la izquierda de la línea triangulando 3 friends.

Desde la R2.

Recuperando a Juan.

L3: 40 m. 50°
El corredor continúa hasta llegar al pie de la gulot estrecha, protejo con un friend y monto reunión reforzando un clavo con 2 friends a la izquierda de la entrada a la citada gulot.

L4: 50 m. 3+
Preciosa gulot de hielo fino que comienza en un resalte a 75° de 5 metros y que luego alterna los 65°-75° en un recorrido muy encajonado y con hielo muy justo al que hay que tratar con delicadeza. Salvo un tornillo al inicio, protejo en roca por la derecha (dos friends y un fisurero). Desde el fisurero hasta las dos argollas de la reunión colgada, no puedo meter nada y son unos 15 metros.
El viento empieza a ser algo más que molesto.

Inicio de la gulot estrecha.

Superado el primer resalte de la gulot.

Visión por encima.

Desde la R3 recuperando a Juan.

L5: 40 m. 65°
Salgo en la vertical para llevar a Juan seguro hasta arriba. Terreno delicado con coliflores de nieve y hielo dónde es muy difícil proteger, solo un friend en todo el largo en una roca emergente. Hago reu en otra con dos friends y recupero a Juan pues veo que no llego arriba y hay un vendaval tremendo que no permite la comunicación.

L6: 30 m. 55°
Sigue el mismo terreno pero algo más tumbado, gano la arista sin perder la línea recta y sin meter nada y me tiro al suelo para que no me lleve el viento. Lo nunca visto. Emplazo dos friends en terreno llano y hago reunión para anclarme a ella. Me tumbo y recupero a Juan....lo juro, me da miedo que al salir le lleve el viento cual cometa, y extremo las precauciones mientras me azotan rachas de 120 km/h. Por fin sale y logra venir hasta donde estoy.

Recogemos la cuerda de mala manera y salimos a toda pastilla para abajo, hay que escapar de este infierno. A medida que perdemos metros el viento se hace más soportable y nos deja bajar al coche en condiciones razonables.
Menudo bautizo para un Juan que me cuenta que le ha encantado la experiencia a pesar de todo. La vía preciosa, una joyita próxima y accesible. Quizás un tanto denostada por no alcanzar una cima emblemática, pero que nada tiene que envidiar a grandes clásicas de la cordillera.
Viaje de vuelta a Burgos hablando de la vida y de estos últimos meses en el instituto de Belorado sin un Juan recién jubilado....si, ya sé, los lectores no os imaginábais su edad ni que este era el pequeño regalo de jubilación que le tenía reservado.


sábado, 2 de marzo de 2019

"Norte Clásica". (III/3). El Arrastradero. Marzo 2019



Antesdeayer en la aproximación a la "Directa Carlos Frías", pregunté a Raúl por una estética línea que desde las lagunas del Trampal, asciende al vértice del Arrastradero, rematada por un marcado diedro helado. Poco me pudo decir salvo que no tenía nombre ni literatura.
Dani anda por Gredos y a mí no me hacen falta muchos motivos para acercarme a mi querido Béjar.
Quedamos y vamos a ver qué nos depara la cosa.
Rápida aproximación desde el Travieso y decidimos atacar desde abajo para hacer la línea entera, tal y como se visualiza desde La Ceja.

L1. 60 m. 3
Empieza en un resalte en hielo bastante vertical (75°) de 4 metros que da a una rampa de nieve-hielo a 60° por la que se progresa hasta hacer reunión en un bloque emergente. Protección y reuniones en roca.

Inicio.
Superado el resalte del L1. Dani en la R0

Dani llegando a la R1.

L2. 50 m. 55°
Campa de nieve-hielo con un resalte de hielo cristal pero bastante tumbado, tras él, reunión en los bloques previos a la entrada al diedro final.
Reunión y protección en roca.

Dani, en el L2.

L3. 60 m. 3
Bonito largo en hielo mantenido a 65° con resaltes cortos de 70° que sigue un marcado diedro hasta la arista. Protección y reunión en roca por su izquierda salvo un tornillo puesto al inicio.

Inicio L3.

Dani en la R2.

L3.

L3
L3.

L3

Dani en el L3.

Algo mas arriba.

Salida.


Salida al sol tibio de esta primavera adelantada y cómoda bajada hasta el coche comentando con cierta incredulidad como una vía tan bonita y disfrutona no tiene tan siquiera un nombre. Tal vez con el tiempo y muchas cañas tome este de "Norte Clásica".
Es cierto que suponemos que en condiciones muy cargadas de nieve se convierta en un corredor sin demasiados alicientes.

La vía desde La Ceja.

La vía desde el collado.

jueves, 28 de febrero de 2019

Apertura. "Directa Carlos Frías". (IV/4, M4). Cordal de la Ceja. Febrero 2019.






Febrero caluroso, frutales en flor en los valles, excursionistas en pantalón corto y terrazas llenas de gente tomando una cerveza.
Gredos no es noticia salvo por la reciente pérdida de uno de sus grandes divulgadores, Carlos Frías, que tanto escribió sobre sus cumbres y sus gargantas, siempre desde el amor y pasión por estas tierras.
Es difícil apostar porque haya un trocito de invierno escondido en este adelanto de verano, pero apostamos. Y con Raúl de por medio, las apuestas no suelen fallar.
Rápida aproximación desde el Travieso hasta las lagunas heladas que están a la sombra del cordal de la Ceja, desde ellas se admira en todo su esplendor la fantástica pared sombría y gélida que, unos cientos de metros más arriba, se asoma al cálido sur extremeño.
Progresamos rápido, con todo ya en el arnés, por empinadas palas donde algún resalte helado contribuye a poner a tono los gemelos. Hemos encontrado ese trocito de invierno buscado.
Una línea de hielo perfectamente formada asciende vertical hasta perderse entre los bloques negros de la pared. Iremos por ahí, solo siguiéndola podremos descorrer el telón que nos permita ver qué hay más allá.

L1: 60 m. (4/M4)
La línea de hielo a 80° se va estrechando hasta quedarse en apenas 20 cm, un resalte vertical la cierra en un paso bastante delicado pues el hielo de arriba es muy fino y estalladizo. Único punto de la vía donde hay que apoyar un crampón en roca. Raúl hace fácil lo difícil y sale a un nevero colgado del que nace otra estrechísima gulot (tanto que no caben los dos pies en paralelo) que remonta hasta hacer reunión bajo un resalte en el punto en el que la perspectiva se amplía.
Protección y reunión en roca, a veces con alejes poco tranquilizadores.

L1.

L1.
Acabando el L1.

L2: 60 m. (3)
Resalte inicial de 3 metros a 80° con hielo algo delicado que da a un corredor a 60° con nieve corcho durísima, solo interrumpido por dos cortos resaltes en hielo, por el que llego a los bloques del cordal para hacer reunión en la fisura de uno de ellos.
Protección también en roca.

Bonita y directa vía, todo hielo y del bueno, y con esa grandeza gredense que permite progresar en él asegurando todo en roca. Y aunque la ISO cero ronde los 3500 m, la pared está bajo cero, ni un asomo de goteo, la radiación de la superficie, unida a los valores de humedad tan bajos de estas sierras, contribuyen a formar una nevera a ras de suelo que posibilita las perfectas condiciones encontradas. Cosas de Gredos que seguro Carlos conocía.

No podía ser de otra manera, la vía será un pequeño homenaje a su persona: "Directa Carlos Frías"

La vía en el global de la pared.


sábado, 16 de febrero de 2019

Apertura. "Tubular Bells". (IV/3+, M4). La Galana. Febrero 2019




Antes de las cinco comenzamos el ritual de la subida a la Laguna Grande, poca nieve en Gredos en una noche oscura y estrellada pero, eso sí, dura como una piedra. Cruzamos la laguna con precaución, es hielo pulido y transparente, nunca la vi así, sin nada de nieve por encima.
Aún con noche cerrada y sin nadie despierto nos ponemos los crampones en el refugio y aprovechamos la huella hasta la Hoya Antón. Con las primeras luces del alba remontamos la Canal de Isabel II y ya de día llegamos al Venteadero.

Primeras luces.

Tras el refugio todo ha cambiado y hay mucha nieve, además, salvo en alguna zona venteada, está muy dura y permite progresar con facilidad.
Nos asomamos a Cinco Lagunas. Es mi lugar preferido de Gredos, agreste, solitario, sombrío y helado en estas primeras horas. Nos equipamos con toda la artillería.

Buscando perspectiva.

Mas a la izquierda.

Bajamos la canal con cuidado y nos alejamos un poco de la pared para tener perspectiva. Ahí está la línea a por la que venimos, la memoricé el otro día cuando Raúl me la señaló desde el Gutre, quizás un poco seca, Dani duda, yo, que no sé decir que no, le digo que hay que intentarlo, después de más de 4 horas de aproximación y estando aquí, hay que escalar como sea.
Así pues, a por ello.
Remontamos unas palas a 50° con algún resalte a 60° hasta llegar a pie de vía, nieve corcho ideal para progresar que facilita que aún no saquemos la cuerda, la pared encima, nuestras miradas buscando su punto débil, silencio algo tenso. Hacemos reunión con un friend y un tricam algo desplazados a la derecha de la que hemos elegido como entrada y, con el arnés repleto de hierros, me dispongo a entrar al laberinto. Meto un tornillo a cañón en el hielo que forma la base del primer resalte y empieza la fiesta.

L1: 60 m. (3+/M5)

Comienza en un resalte (M4) de 5 metros verticales con buen hielo para traccionar y posibilidad de apoyos de crampón en roca, se sale a un corredor a 70° con un pequeño resalte a 80° que se va estrechando hasta un nuevo resalte (M4) de 4 metros, más seco que el anterior pero con buen hielo por arriba. Superado, la vía gira un poco a derechas y se entra en una gulot de apenas un metro de ancha y muy encajonada que, con una pendiente de 75° y muy buen hielo, remonta hasta morir en un resalte seco de 4 metros verticales. Hasta aquí he protegido con un tornillo corto al inicio y después todo en roca.
Meto el Totem negro y con gancheos de piolet y apoyos mínimos de crampones llego arriba, un techo cierra el avance y hay que salir a la derecha a una placa con manchas de nieve inconsistente y sin la más mínima regleta para meter la punta del crampón. Estirándome al límite, emplazo un microfisurero en el techo, que me permite afrontar el paso bien protegido. Paso de fe en el que hay que tirar del piolet izquierdo, apoyado en una fisurita de la placa, y lanzar el derecho a la nieve de arriba a ver qué pasa. En un primer intento rasgo la nieve y estoy a punto de quedarme a merced del micro, ya quemándome el brazo, hago un segundo intento y afortunadamente está vez pincho en una nieve que tiene la consistencia justita para traccionar y así ganar un nuevo corredor a 70° donde hacer reunión, pocos metros después, en la pared que lo delimita por su izquierda.
Reunión con clavo (que dejamos ahí) fisurero y los dos friends que me quedaban en el arnés. Nunca había apretado tanto abriendo un paso. (M5)


Inicio del L1.

Poniendo el tornillo inicial.

Tras el segundo resalte.

Desde la R1.

Dani, saliendo de lo vertical.

L2: 50 m. (3/M3)

Comienza remontando el corredor a 70° con ligerísima tendencia a la derecha. Se llega así a un resalte de 3 m donde se progresa con pies en roca y con buen hielo arriba para traccionar, Daniel lo resuelve perfectamente, tras superarlo, el corredor gira a izquierda hasta ganar la línea de bloques que forma la arista, para alcanzar directamente la cima norte de La Galana, cota 2549 en los mapas. 
Protección en roca y reunión en los bloques cimeros con dos friends y un fisurero. 


Tras el resalte del L2.
Desde la R2.
Dani, en la R2.

Abrazo emotivo y vión abierto en un lugar mágico. Foto de rigor y recogida de cuerda y material, toca una bajada que no parece de las relajadas. 


Contentísimos en la cima norte de La Galana.

Empezamos recorriendo los bloques de la arista hacia el norte y destrepamos un pequeño corredor expuesto a la vertiente de Cinco Lagunas, luego pasamos a la vertiente del Gargantón y ya no la abandonaremos hasta llegar al collado que nos permitirá volver sobre nuestros pasos. Nieve helada y unos cuantos destrepes de cara a la pared. Tras el collado todo es más tranquilo y disfrutamos de las vistas de la pared escalada.


La pared.

Por ahí va la vía.....

....aunque muy escondida.

La vía apenas se ve, escondida y encajonada, pero se intuye perfectamente su recorrido. Recorrido vertical, elegante y lógico.
Su punto de inicio es inconfundible, dos columnitas de hielo paralelas que, cual campanas tubulares, destacan en la base de la pared. "Tubular Bells", no podría encontrarse mejor nombre para la vía.



Subimos de nuevo la canal que nos lleva a la portilla acumulando más metros de desnivel. Empiezan a pesar las mochilas y aún nos queda un largo camino hasta la Plataforma, pasada la laguna organizamos el material que habíamos recogido apresuradamente en la cima y rematamos la burrada de desnivel subiendo a los Barrerones. Casi 14 horas después de nuestra partida llegamos al coche.


Situación general de la vía en la pared.

Queda un largo viaje, viaje con la música del Tubular Bells de Mike Oldfield como fondo para ir recordando cada detalle del día vivido.